{"id":2547,"date":"2026-05-11T13:24:38","date_gmt":"2026-05-11T13:24:38","guid":{"rendered":"https:\/\/gocommunicationbol.com\/?p=2547"},"modified":"2026-05-11T13:24:40","modified_gmt":"2026-05-11T13:24:40","slug":"ley-1720-tierra-mercado-y-soberania-territorial-en-bolivia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/gocommunicationbol.com\/?p=2547","title":{"rendered":"Ley 1720: tierra, mercado y soberan\u00eda territorial en Bolivia"},"content":{"rendered":"\n<p><em>El analista Kevin Anibarro advierte que la Ley 1720, bajo un discurso de \u00abmodernizaci\u00f3n\u00bb, busca reconfigurar el territorio boliviano para subordinar a comunidades ind\u00edgenas ante el agronegocio y el extractivismo<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Bolivia, 11 de mayo de 2026. &#8211; <\/strong>La Ley 1720 est\u00e1 siendo presentada ante el pa\u00eds bajo un discurso cuidadosamente elaborado alrededor de conceptos como \u201cmodernizaci\u00f3n\u201d, \u201cseguridad jur\u00eddica\u201d, \u201cproductividad\u201d y \u201clibertad individual\u201d. Sin embargo, detr\u00e1s de ese lenguaje t\u00e9cnico y aparentemente neutral se encuentra una transformaci\u00f3n mucho m\u00e1s profunda: la reconfiguraci\u00f3n territorial de Bolivia bajo l\u00f3gica de mercado y la progresiva subordinaci\u00f3n de comunidades ind\u00edgenas y campesinas a intereses econ\u00f3micos ligados al agronegocio, al extractivismo y a futuras din\u00e1micas de apropiaci\u00f3n transnacional de recursos estrat\u00e9gicos.<\/p>\n\n\n\n<p>El debate alrededor de esta norma no es simplemente agrario. Es geopol\u00edtico.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que est\u00e1 en disputa no es \u00fanicamente qui\u00e9n posee la tierra, sino qui\u00e9n controlar\u00e1 los territorios estrat\u00e9gicos del pa\u00eds durante las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas y bajo qu\u00e9 modelo econ\u00f3mico, pol\u00edtico y social se organizar\u00e1 Bolivia.<\/p>\n\n\n\n<p>En Bolivia, la tierra nunca fue solamente tierra. El territorio representa memoria hist\u00f3rica, reproducci\u00f3n comunitaria, identidad colectiva, acceso al agua, producci\u00f3n alimentaria y control de recursos naturales. Por eso la fragmentaci\u00f3n de la propiedad comunitaria no constituye una simple reforma jur\u00eddica: implica modificar la relaci\u00f3n hist\u00f3rica entre las comunidades y el territorio para incorporar progresivamente esas tierras a la l\u00f3gica de acumulaci\u00f3n privada.<\/p>\n\n\n\n<p>Diversos autores latinoamericanos han advertido que, bajo el neoliberalismo contempor\u00e1neo, los territorios comunitarios dejan de entenderse como espacios sociales y culturales para transformarse progresivamente en activos econ\u00f3micos integrados al mercado global. David Harvey defini\u00f3 este fen\u00f3meno como \u201cacumulaci\u00f3n por desposesi\u00f3n\u201d: procesos mediante los cuales bienes colectivos, recursos naturales y territorios comunales terminan subordinados a din\u00e1micas privadas de acumulaci\u00f3n capitalista.<\/p>\n\n\n\n<p>Las experiencias latinoamericanas demuestran que estos procesos siguen casi siempre el mismo patr\u00f3n. Primero se instala discursivamente la idea de que la propiedad colectiva es improductiva, atrasada o incompatible con el desarrollo moderno. Luego se impulsa la individualizaci\u00f3n de la tierra como mecanismo de progreso y libertad econ\u00f3mica. Finalmente, bajo condiciones profundamente desiguales, los territorios terminan absorbidos por din\u00e1micas de concentraci\u00f3n econ\u00f3mica, especulaci\u00f3n y apropiaci\u00f3n empresarial de recursos estrat\u00e9gicos.<\/p>\n\n\n\n<p>Bolivia comienza a ingresar peligrosamente en esa l\u00f3gica.<\/p>\n\n\n\n<p>Tanto en el Oriente como en el Occidente del pa\u00eds existen razones estructurales para que comunidades campesinas e ind\u00edgenas observen con desconfianza la Ley 1720. Aunque las din\u00e1micas regionales son distintas, ambas convergen en una misma preocupaci\u00f3n hist\u00f3rica: el temor a perder soberan\u00eda territorial frente al avance de intereses econ\u00f3micos cada vez m\u00e1s concentrados.<\/p>\n\n\n\n<p>En el Occidente boliviano, las comunidades perciben que la fragmentaci\u00f3n de territorios colectivos puede abrir el camino para futuras din\u00e1micas de apropiaci\u00f3n privada sobre espacios con enorme valor estrat\u00e9gico. La transici\u00f3n energ\u00e9tica mundial ha incrementado la disputa internacional por minerales cr\u00edticos, litio, agua y tierras raras, recursos cuya importancia geopol\u00edtica crecer\u00e1 aceleradamente en las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas debido a la competencia global por tecnolog\u00edas, bater\u00edas, industria militar y control energ\u00e9tico.<\/p>\n\n\n\n<p>Bajo ese escenario, convertir territorios colectivos en propiedad fragmentada facilita procesos progresivos de compra, concentraci\u00f3n y control externo de la tierra. El problema radica en que muchas veces las propias comunidades desconocen el valor estrat\u00e9gico completo de los recursos existentes bajo sus territorios, mientras actores econ\u00f3micos nacionales y transnacionales s\u00ed poseen informaci\u00f3n t\u00e9cnica, financiera y geol\u00f3gica suficiente para anticipar futuras disputas extractivas.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso la preocupaci\u00f3n en muchas regiones del Occidente no gira \u00fanicamente alrededor de la tierra como espacio agr\u00edcola, sino alrededor del territorio como reserva estrat\u00e9gica para el futuro.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero adem\u00e1s existe otro elemento que el discurso tecnocr\u00e1tico raramente considera: la racionalidad productiva campesina.<\/p>\n\n\n\n<p>Las comunidades campesinas no se relacionan con la tierra \u00fanicamente desde criterios de rentabilidad inmediata o productividad intensiva. Su l\u00f3gica hist\u00f3rica de producci\u00f3n responde tambi\u00e9n a principios de equilibrio territorial, continuidad familiar, preservaci\u00f3n del suelo y reproducci\u00f3n colectiva de la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>En muchas comunidades rurales todav\u00eda persisten pr\u00e1cticas agr\u00edcolas heredadas generacionalmente, como la rotaci\u00f3n de cultivos, donde una parcela no se explota permanentemente bajo un solo producto, sino que alterna distintos sembrad\u00edos seg\u00fan los ciclos del suelo y los tiempos de recuperaci\u00f3n de la tierra. Cultivos como papa, haba, avena forrajera y otros productos tradicionales forman parte de din\u00e1micas agr\u00edcolas que buscan mantener fertilidad, diversificar producci\u00f3n y evitar el agotamiento del suelo.<\/p>\n\n\n\n<p>No se trata solamente de una t\u00e9cnica agr\u00edcola. Expresa una forma distinta de relaci\u00f3n con la tierra y con los tiempos de reproducci\u00f3n de la naturaleza.<\/p>\n\n\n\n<p>All\u00ed la tierra no es concebida exclusivamente como mercanc\u00eda ni como activo financiero destinado a maximizar ganancias inmediatas. Contin\u00faa siendo espacio de vida, continuidad familiar y equilibrio comunitario.<\/p>\n\n\n\n<p>En el Oriente, por otro lado, el problema aparece vinculado al avance hist\u00f3rico del agronegocio y a la expansi\u00f3n de modelos agroexportadores cada vez m\u00e1s concentrados. All\u00ed la tierra dej\u00f3 hace tiempo de entenderse \u00fanicamente como espacio de producci\u00f3n para convertirse tambi\u00e9n en instrumento de acumulaci\u00f3n econ\u00f3mica y expansi\u00f3n patrimonial. No resulta casual que sectores empresariales vinculados al agronegocio respalden iniciativas orientadas a flexibilizar l\u00edmites sobre tierras comunitarias. La tierra representa poder econ\u00f3mico, control territorial y capacidad de acumulaci\u00f3n a largo plazo.<\/p>\n\n\n\n<p>La experiencia regional demuestra hacia d\u00f3nde conducen estas din\u00e1micas. En distintos pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina, la expansi\u00f3n agresiva del agronegocio produjo concentraci\u00f3n de tierras, debilitamiento de econom\u00edas campesinas, destrucci\u00f3n ambiental y subordinaci\u00f3n de la soberan\u00eda alimentaria a intereses corporativos internacionales.<\/p>\n\n\n\n<p>Y aqu\u00ed aparece una contradicci\u00f3n fundamental que muchas veces el discurso oficial intenta invisibilizar.<\/p>\n\n\n\n<p>En tiempos de crisis econ\u00f3mica, inflaci\u00f3n y especulaci\u00f3n de mercados, es precisamente la econom\u00eda campesina y comunitaria la que contin\u00faa sosteniendo buena parte de la soberan\u00eda alimentaria del pa\u00eds. Mientras grandes cadenas agroindustriales y actores empresariales elevan constantemente el precio de productos estrat\u00e9gicos y utilizan su posici\u00f3n dominante para condicionar el mercado interno, miles de peque\u00f1os productores campesinos contin\u00faan abasteciendo alimentos b\u00e1sicos para la poblaci\u00f3n desde din\u00e1micas econ\u00f3micas menos concentradas y menos especulativas.<\/p>\n\n\n\n<p>La noci\u00f3n de soberan\u00eda alimentaria, desarrollada inicialmente por movimientos campesinos latinoamericanos y organizaciones como La V\u00eda Campesina, sostiene precisamente que los pueblos deben conservar capacidad de decidir sobre su producci\u00f3n agr\u00edcola, sus semillas, sus territorios y sus formas de abastecimiento alimentario sin quedar subordinados completamente a intereses corporativos o financieros.<\/p>\n\n\n\n<p>La econom\u00eda comunitaria no responde exclusivamente a la l\u00f3gica corporativa de acumulaci\u00f3n. Mantiene todav\u00eda v\u00ednculos con formas de producci\u00f3n familiar, abastecimiento local y reproducci\u00f3n social que amortiguan parcialmente los impactos m\u00e1s agresivos del mercado.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso el conflicto alrededor de la Ley 1720 no enfrenta \u00fanicamente dos modelos de propiedad agraria. Lo que realmente entra en tensi\u00f3n son dos formas profundamente distintas de comprender el territorio y organizar la producci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>De un lado, una l\u00f3gica comunitaria donde la tierra mantiene v\u00ednculos con pr\u00e1cticas colectivas, soberan\u00eda alimentaria, ciclos agr\u00edcolas tradicionales y formas de producci\u00f3n menos subordinadas a la especulaci\u00f3n del mercado global.<\/p>\n\n\n\n<p>Del otro, una l\u00f3gica crecientemente mercantil donde el territorio se transforma en activo econ\u00f3mico, espacio de acumulaci\u00f3n y plataforma de rentabilidad subordinada a din\u00e1micas empresariales y extractivas.<\/p>\n\n\n\n<p>La diferencia entre ambas racionalidades no es menor. Mientras la econom\u00eda campesina hist\u00f3ricamente prioriz\u00f3 la diversificaci\u00f3n productiva y el abastecimiento local, el agronegocio tiende a concentrar la tierra, expandir monocultivos y subordinar la producci\u00f3n alimentaria a criterios de exportaci\u00f3n y rentabilidad corporativa.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso destruir progresivamente las estructuras territoriales campesinas no solamente implica modificar la propiedad de la tierra; significa tambi\u00e9n debilitar uno de los \u00faltimos mecanismos de contenci\u00f3n social frente a crisis alimentarias, especulaci\u00f3n econ\u00f3mica y dependencia externa.<\/p>\n\n\n\n<p>El problema central de la Ley 1720 es que intenta presentar la individualizaci\u00f3n de la tierra como ampliaci\u00f3n de libertad, cuando en realidad puede convertirse en mecanismo de subordinaci\u00f3n territorial. Porque el comunario aislado jam\u00e1s negocia en igualdad de condiciones frente a actores empresariales con mayor informaci\u00f3n, respaldo financiero y capacidad jur\u00eddica.<\/p>\n\n\n\n<p>El mercado jam\u00e1s negocia entre iguales.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed aparece uno de los elementos centrales que deliberadamente se intenta ocultar: las comunidades organizadas todav\u00eda representan una barrera pol\u00edtica frente al avance indiscriminado del capital sobre territorios estrat\u00e9gicos. Mientras existe propiedad colectiva, existen mecanismos comunitarios de deliberaci\u00f3n, usos y costumbres, control territorial y resistencia social que dificultan la apropiaci\u00f3n externa de la tierra.<\/p>\n\n\n\n<p>No es casual que las estructuras comunitarias hist\u00f3ricamente hayan sido uno de los principales obst\u00e1culos frente a los procesos de concentraci\u00f3n territorial en Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso el ataque no es solamente jur\u00eddico. Tambi\u00e9n es ideol\u00f3gico.<\/p>\n\n\n\n<p>Se intenta instalar la idea de que el individuo aislado es m\u00e1s libre que la comunidad organizada. Sin embargo, en sociedades profundamente desiguales, esa supuesta \u201clibertad individual\u201d suele traducirse en subordinaci\u00f3n econ\u00f3mica frente a actores infinitamente m\u00e1s poderosos.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando la tierra deja de pertenecer a la colectividad, el comunario queda solo frente al mercado.<\/p>\n\n\n\n<p>Y el mercado siempre favorece a quien posee m\u00e1s capital, m\u00e1s informaci\u00f3n y m\u00e1s poder.<\/p>\n\n\n\n<p>Las comunidades ind\u00edgenas y campesinas comprenden intuitivamente algo que muchas veces el discurso tecnocr\u00e1tico intenta ocultar: una vez fragmentado el territorio comunitario, el proceso de concentraci\u00f3n se vuelve pr\u00e1cticamente irreversible.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese contexto, tampoco resulta irrelevante preguntarse qu\u00e9 sectores econ\u00f3micos y pol\u00edticos impulsan con mayor fuerza la flexibilizaci\u00f3n progresiva sobre la propiedad agraria. Diversos representantes vinculados al agronegocio organizado han defendido p\u00fablicamente la Ley 1720 argumentando que garantiza seguridad jur\u00eddica y expansi\u00f3n productiva, mientras figuras pol\u00edticas asociadas hist\u00f3ricamente al empresariado agroindustrial han promovido su continuidad y aplicaci\u00f3n regional.<\/p>\n\n\n\n<p>El debate de fondo, entonces, no gira \u00fanicamente alrededor de productividad o financiamiento. La pregunta central consiste en comprender hacia qu\u00e9 modelo territorial se intenta conducir al pa\u00eds y qu\u00e9 actores econ\u00f3micos podr\u00edan beneficiarse en el largo plazo de una progresiva mercantilizaci\u00f3n de la tierra.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso la resistencia frente a la Ley 1720 no puede reducirse a una defensa rom\u00e1ntica de tradiciones rurales ni a una postura meramente ideol\u00f3gica. Lo que existe es una disputa hist\u00f3rica por la soberan\u00eda territorial, alimentaria y econ\u00f3mica del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque detr\u00e1s del lenguaje t\u00e9cnico sobre productividad y propiedad agraria se est\u00e1 definiendo algo mucho m\u00e1s profundo: si Bolivia continuar\u00e1 sosteniendo formas colectivas de control territorial o si ingresar\u00e1 plenamente a una l\u00f3gica donde la tierra, los recursos naturales y la alimentaci\u00f3n quedar\u00e1n subordinados al poder del mercado.<\/p>\n\n\n\n<p>Y cuando un pueblo pierde control sobre su territorio, tarde o temprano tambi\u00e9n pierde control sobre su destino.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Por Kevin Anibarro<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>: El analista Kevin Anibarro advierte que la Ley 1720, bajo un discurso de \u00abmodernizaci\u00f3n\u00bb, busca reconfigurar el territorio boliviano para subordinar a comunidades ind\u00edgenas ante el agronegocio y el extractivismo; el autor se\u00f1ala que la norma facilita la \u00abacumulaci\u00f3n por desposesi\u00f3n\u00bb y pone en riesgo la soberan\u00eda alimentaria y el control de recursos estrat\u00e9gicos como el litio y el agua.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":2550,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[1118,1021,1120],"class_list":["post-2547","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion","tag-inra","tag-ley-1720","tag-territorio-indigenas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/gocommunicationbol.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2547","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/gocommunicationbol.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/gocommunicationbol.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/gocommunicationbol.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/gocommunicationbol.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2547"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/gocommunicationbol.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2547\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2552,"href":"https:\/\/gocommunicationbol.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2547\/revisions\/2552"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/gocommunicationbol.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2550"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/gocommunicationbol.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2547"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/gocommunicationbol.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2547"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/gocommunicationbol.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2547"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}